Topografías Históricas
12 Jun 2011

Topografías Históricas

[div id=”lectura”] Topografías históricas: el esténcil más

12 Jun 2011

[div id=”lectura”]

Topografías históricas: el esténcil más grande del mundo

La operación de montaje urbano y comunicación ciudadana aquí presentada se llevó a cabo con motivo del Día del Patrimonio 2008, incluyendo más de 2.500 metros lineales de pintura a lo largo de toda la Ciudad Vieja de Montevideo, estampados durante las noches del 2 y 3 de octubre de 2008.

Una reflexión sobre el carácter del Patrimonio

¿Qué tan pequeño es nuestro pasado?

¿En que medida es el Día del Patrimonio un evento inagotable?

¿Hay una preocupación en la sociedad uruguaya contemporánea por seguir generando un nuevo patrimonio?

El pasado histórico medianamente remoto de Montevideo, que en cierta medida compone el grueso de su patrimonio, esta todavía, y en gran parte, por descubrir y revalorar. En este sentido el Día del Patrimonio es un evento central, y una instancia anual que afortunadamente ya se ha convertido en una costumbre para los montevideanos.

Sin embargo, si pretendemos que este patrimonio sea un legado de cierta importancia en volumen para las siguientes generaciones, no podemos tomarlo como una preexistencia estática. Muy por el contrario, debemos entenderlo como un corpus en crecimiento, un conjunto de elementos que se van descubriendo, complejizando, recreando, pero también erigiendo e incluso inventando con el correr del tiempo. Es de todos la responsabilidad de generar un patrimonio nuevo para que, mediante la reproducción de sus activos, el Día del Patrimonio crezca, se renueve, y no desaparezca agotado por su propia esencia histórica.

Topografías Históricas es un proyecto que pretende traer al presente un patrimonio que a primera vista ha desaparecido, pero luego, en una observación más detallada, se encuentra latente entre nosotros.

Topografías Históricas intenta hacer conciencia sobre la responsabilidad que deberíamos tener todos, no sólo por cuidar nuestro patrimonio vigente, sino por generar uno nuevo cada día.

A la búsqueda de un Infrapaisaje

El Infrapaisaje es una capa profunda del paisaje; histórica, cultural y físicamente profunda. Es una arqueología del pasado, y por lo tanto establece una conexión en la intersección entre cultura y paisaje. Revelar y activar este mundo apenas explorado es uno de los aspectos centrales de este proyecto. Un proyecto que, en su expresión material, consiste en la reconstrucción a escala real de los trazados de la fortificación colonial de la ciudad de San Felipe y Santiago de Montevideo mediante líneas de pintura sobre el pavimento y algunos paramentos verticales seleccionados. Estos trazados recreados representan la escarpa y contraescarpa de la muralla, sus baterías de defensa, Parque de Artillería y Ciudadela, y los más destacados de sus trazados auxiliares.

Distancia 1: Un itinerario invisible:

Topografías Históricas invita a recorrer este paisaje diferente, a hacerlo evidente, a mirar esta capa profunda que convive escondida entre nosotros, y a interactuar con ella, intentando despertar en el paseante una renovada relación con la ciudad y su historia.

Distancia 2: Desvelar el pasado:

Como nunca antes, Topografías Históricas presenta la oportunidad de ver una parte de muralla no presentada públicamente hasta el momento. Perdida en los viejos barracones de la Ciudad Vieja, esta situación única, pretende comenzar a ser parte de la memoria de nuestra ciudad. Para ello se ha acondicionado el recinto de la antigua barraca que ocupó el predio en el pasado siglo, generando una escenografía de apoyo a los restos arqueológicos. También se ha incorporado un objeto de comunicación o Infobox, que alberga la pantalla donde se retro proyecta la reconstrucción virtual de las murallas coloniales, y sirve de soporte a los textos que argumentan la intervención.

Distancia 3: Gestionar el futuro:

La presente intervención está pensada como disparador de una estrategia de reposicionamiento del presente activo patrimonial, cuyo destino futuro es su incorporación a un centro cultural, gestionado por el Banco de Seguros del Estado, como sede de una naciente Fundación que llevará su nombre. Dicho centro, estaría combinado con un desarrollo inmobiliario de oficinas en altura, en la porción del predio hoy libre, convirtiéndose en un nuevo foco de actividad para la Ciudad Vieja. De esta manera se lograría el doble objetivo de conservar una porción importante de la herencia colonial de la ciudad, e incorporar energía a una de las áreas más degradadas de la ciudad vieja, mediante la transformación inductora de uno de los pocos predios de gran tamaño hoy disponibles en la zona.

Una breve reseña histórica

La ciudad de San Felipe y Santiago de Montevideo, fundada en 1726 como “Plaza Fuerte”, tuvo como objetivo militar custodiar los territorios pertenecientes a la Corona Española.

La construcción de sus murallas por etapas, constituyó un largo proceso que determinó que, desde el punto de vista estratégico, presentara continuos problemas defensivos.

Una vez destruidas dichas murallas, el origen militar de la ciudad se va perdiendo en el tiempo, se va borrando de la memoria de sus habitantes.

En la actualidad se está comenzando a revalorizar ese pasado, a través de proyectos arqueológicos, que ponen al descubierto tanto vestigios como características constructivas de este sistema amurallado, remarcándose la importancia de gestionar este patrimonio, tomando medidas que signifiquen su conservación, revaloración e incorporación a la ciudad actual.

Datos del sistema amurallado: San Felipe y Santiago de Montevideo presentaba un cordón amurallado conformado por muralla interior (escarpa), foso y muralla externa (contraescarpa). De entre los componentes del frente de la muralla, que miraba al este (campaña), se destacan un cordón amurallado, del cual todavía se pueden encontrar algunos restos, dos cubos de defensa, uno al norte y otro al sur (cuyas reconstrucciones simbólicas son visibles) y la Ciudadela. Esta era una sólida y pequeña fortaleza de tipo Vauban (ingeniero militar francés del siglo XVlll), que ocupaba aproximadamente la mitad de la actual Plaza Independencia. Se componía de un núcleo cuadrado desde donde se proyectaba hacia cada ángulo un baluarte: noreste o de Santa Isabel, sureste o de San Felipe, noroeste o de San Fernando y suroeste o de Santa Bárbara. Sobre la fachada Este, que miraba al campo, se agregó un bastión triangular o “Revellín” para obstaculizar el paso de los posibles invasores. Rodeaba la fortaleza un profundo foso, en cuyos bordes exteriores había terraplenes defensivos. El patio de la plaza de armas se encontraba rodeado por dos pisos de locales o “crujías” donde se ubicaba la comandancia, cuerpo de guardia, cuadros de tropa, maestranza, enfermería, sótano son los cuales se ubicaban el polvorín,  el arsenal y el calabozo.

[/div]

Hacer un comentario
Más noticias
Comentarios
Comentario